Terapia Reiki

Reiki es una terapia que se enmarca dentro de las terapias energéticas que trabaja a través de la canalización que el terapeuta reiki hace de la energía universal.

Este tipo de terapia aparece recogida en escritos que tienen más de 3000 años de antigüedad, pero es en el año 1914 cuando el doctor Mikao Usui   retoma este tipo de técnica y la bautiza con el nombre de Reiki. A partir de ese momento, él junto a los alumnos a los que forma, serán los encargados de poner en práctica esta técnica y darla a conocer no sólo en oriente, sino también en occidente. De tal manera que en la actualidad  ya es conocida en todos los países del mundo. En  España, es Antonio Moragas quien lo introduce en el año 1995.

Reiki trabaja con la energía y en su mismo nombre dicha palabra aparece dos veces.

REI. Hace referencia a la energía universal que da vida a todo lo que existe y que es inagotable.

KI: Es la energía vital que circula por nuestro cuerpo y por el de todos los seres vivos.

La mayor parte de las terapias que trabajan con la energía nacen en oriente porque desde hace muchos años saben que la materia no es más que energía densificada y que todo lo que existe es energía.. Esta visión aparece en occidente de la mano de la física cuántica cuando en su intento de encontrar la expresión más pequeña de materia, lo que encuentra son ondas de energía.

La enfermedad y su origen ha sido durante la historia uno de los mayores motivos de estudio. Tanto la medicina tradicional como otras medicinas y terapias alternativas persiguen como fin último, devolver la salud a las personas enfermas.

Las terapias energéticas plantean que en las personas sanas, la energía ki circula sin ningún tipo de obstáculo por lo que se conocen como meridianos energéticos, que están  alimentados por unos “centros de distribución” energética llamados chakras. Hay muchos chakras en el cuerpo, pero son siete los fundamentales y se distribuyen a lo largo de la columna vertebral.

Esta energía ki nutre nuestros órganos y células, regula las funciones vitales y mientras circula adecuadamente, el cuerpo goza de salud. Sin embargo, como consecuencia de excesos físicos, mentales y emocionales, se generan nudos y bloqueos energéticos que impiden la libre circulación de esta energía y comienza, con el tiempo a manifestarse ciertos síntomas que pueden  transformarse en enfermedades.

Por tanto, el primer grado de desequilibrio ocurre a nivel energético y es en este plano done se debe comenzar a trabaja para reestablecer el equilibrio.

Es en este punto cuando entra Reiki. Parte de la base de que el cuerpo, por sí solo tiene los mecanismos para auto-curarse. La energía en movimiento es la que nos da salud. Cuando se bloquea, se produce la enfermedad. Reiki ayuda a restablecer este estado de armonía y equilibrio para que el cuerpo pueda empezar a trabajar en su auto-curación.

En el tratamiento reiki, el terapeuta transmite a través de sus manos al paciente la energía universal que está canalizando para devolver el equilibrio y sanar así las enfermedades físicas y emocionales. Sencillamente somos canalizadores de la energía para que ésta haga su trabajo.

Reiki considera a la persona de manera holística. Tiene como propósito restaurar el estado natural del ser, equilibrando las desarmonías tanto en el cuerpo como en la mente. Ello supone un cambio profundo en la persona y va más allá de la desaparición de un síntoma o dolor.

Reiki como cualquier terapia energética no sustituye a la medicina convencional, igual que la medicina convencional no sustituye a la terapia energética. Cada una actúa desde diferentes campos, coexisten y se complementan en el deseo de mejorar las condiciones de vida del ser humano.

Algunas puntualizaciones sobre Reiki.

  • Reiki se encuentra al alcance de todos. Todos podemos ser un canal de reiki; no existe límite de edad ni exige ninguna condición previa.
  • No tiene efectos secundarios ni contraindicaciones, siendo compatible con cualquier otra de terapia o tratamiento.
  • No es un sistema religioso ni filosófico.
  • El terapeuta no puede “manipular” la energía. Simplemente la transmite a través de sus manos. La energía fluye en la intensidad y calidad determinada por la persona que la recibe.
  • El terapeuta no tiene necesidad de saber el diagnóstico o patología para efectuar el tratamiento con éxito.
  • Reiki energiza y no desgasta al terapeuta, porque no está dando su propia energía, sino la energía universal

Efectos del tratamiento Reiki. 

Muchas personas cuando asisten a un tratamiento reiki esperan que con  sólo un tratamiento,los desequilibrios físicos , emocionales y mentales que se han desarrollado durante años, desaparezcan de inmediato.

La responsabilidad de que el paciente sane o no, depende el grado de apertura que tenga quien lo recibe, siendo el terapeuta un mero canal. Al paciente sólo le llega la cantidad y calidad de energía que puede asimilar.

La mayoría de las personas que reciben reiki tiende a relajarse cada vez más conforme más sesiones recibe, llegando, en la mayoría de los casos, a dormirse. También es frecuente que tengan sensaciones de calor, frio, hormigueo, vibraciones…no sentir nada. Pero es necesario decir que sentir o no sentir no es un parámetro para juzgar la eficacia del tratamiento.

Los efectos sensibles del tratamiento se dejan notar de manera muy diferente según la persona. En algunos casos la mejoría es rápida, en otros la recuperación es lenta.

En cualquier caso la determinación de la frecuencia y número de tratamiento sólo podrá hacerse a la vista de la evolución seguida en cada persona.

Entre los efectos que produce reiki cabe destacar:

  1. Reduce el estrés. Genera equilibrio y bienestar de manera integral. Es ideal para las personas que sufren ansiedad.
  1. Acelera la capacidad del cuerpo para la auto-sanación.
  1. Mejora el funcionamiento y rendimiento fisiológico de células y órganos.
  1. Actúa armonizando el sistema inmunológico y estimula la regeneración del organismo.
  1. Incrementa y potencia nuestra energía vital, proporcionando vitalidad física y anímica. Ayuda en el rejuvenecimiento del organismo.
  1. Acelera los procesos de cicatrización del cuerpo.
  1. Es eficaz en trastornos como ansiedad, depresión, insomnio, artritis, jaquecas, problemas gástricos, bulimia, anorexia, en general procesos que cursen con dolor.
  1. Prepara mental y emocionalmente para los actos quirúrgicos.
  1. Se equilibran los centros y circuitos energéticos del cuerpo
  1. Es una energía preventiva y saludable. Ayuda en terapias de desintoxicación, reduce los efectos secundarios de todo tipo de tratamientos, como la quimioterapia y la radioterapia.
  1. Aumenta la claridad mental y la concentración para estudiar y trabajar.
  1. Se liberan emociones reprimidas, lo que favorece la armonización de la esfera psico-afectiva de la persona.
  1. Se produce un estado de profunda relajación, de calma mental y serenidad de espíritu.
  1. Ayuda en los procesos de recuperación emocional.
  1. Aumenta la creatividad.
  1. Ayuda al crecimiento personal.
  1. Incrementa la confianza y la autoestima.
  1. Se sana el ser en su totalidad. Ideal y meta de la medicina holística.

 

DESDE 1995 REIKI HA SIDO RECONOCIDO POR LA ORGANIZACIÓN MUNIAL DE LA SALUD COMO TERAPIA COMPLEMENTARIA DE SANACION NATURAL 

Actualmente cada vez más centros de salud van creando unidades de tratamiento reiki que funcionan con terapeutas reiki voluntarias que dan de manera altruista el tratamiento y su tiempo. Y es que, aparte de demostrar cómo los efectos de los tratamientos mejoran el bienestar de las personas, hay que añadir que:

  • Su costo es bajo Especialmente cuando se hace de manera voluntaria. Aunque también se da en consultas particulares, oscilando el precio de cada sesión entre los 20 y 80 euros.
  • La aplicación es fácil.
  • La técnica no es invasiva ni dolorosa.
  • El uso de recursos es bajo

 

En Sevilla hay unidades reiki gratuitas en los centros de salud de Pino Montano B, Polígono Norte, El juncal y Letanías.

También hay unidades reiki en El Virgen del Rocío con pacientes oncológicos externos y en el Tomillar con pacientes con ELA y esclerosis múltiple.

Carmen Domínguez Anguiano. Terapeuta y Maestra