DISTONÍA Y FISIOTERAPIA

La distonía es una afección neurológica cuyos síntomas afecta a determinados músculos del cuerpo, originando contracciones involuntarias, torsiones o movimientos desordenados. También puede provocar algún tipo de desorden psicológico, como la ansiedad, depresión, auto-aislamiento que pueden incrementar los síntomas de la distonía. Estos síntomas empeoran con el estrés.

El tratamiento más eficaz para la distonía es la infiltración de toxina botulínica, la cual consigue una relajación del musculo afectado.

La fisioterapia puede ayudar a sobrellevar mejor los síntomas de la distonía y puede prolongar el efecto de la eficacia de la toxina botulínica. Es ideal practicarla en las semanas siguientes a las inyecciones de toxina.

Los objetivos de la fisioterapia son:

– Conservar la flexibilidad de los músculos y articulaciones afectadas

– Disminuir la intensidad de los espasmos.

– Obtener un control voluntario y una correcta posición articular.

– Disminuir o cesar el dolor.

Para ello utilizaremos las siguientes técnicas:

– Ejercicios manuales de flexibilidad y elongación de los músculos implicados.

– Ejercicios de tonificación muscular (antagonistas) para corregir posturas

– Utilización de terapias físicas para dolor (ultrasonidos, corrientes antiálgicas…)

Mi nombre es Mila, soy fisioterapeuta y estoy diagnosticada desde hace dos años de distonía cervical.

Como paciente de dicha enfermedad, conozco muy bien los síntomas físicos y psicológicos que envuelven a esta patología.

Mi experiencia personal con respecto al tratamiento ha sido muy positiva. Me infiltran toxina botulínica en los músculos afectados y gracias a ella he conseguido recuperar la movilidad normal del cuello. He recurrido también a otro tipo de terapias complementarias para ayudar a conservar, durante el mayor tiempo posible, el efecto de la toxina. Solicité la ayuda de una compañera, también fisioterapeuta, que me trata mensualmente. Gracias a este tratamiento he notado mejoría tanto a nivel físico como a nivel mental. Otra parte de mi tratamiento ha sido la de realizar sesiones de acupuntura e iniciarme en la práctica del yoga. Toda terapia que nos conduzca a la relajación nos ayudará a encontrarnos mucho mejor para poder afrontar mucho mejor los síntomas de la distonía de otra manera.

Por todo esto, creo que la fisioterapia puede jugar un papel importante como complemento a los tratamientos tradicionales de la enfermedad y como colegiada ofrezco mis servicios y experiencia a cualquier persona afectada de distonía y a sus familiares o cuidadores.